Luego del ensayo donde se constataron los manejos de configuraciones de estancias, umbrales y rutas para acoger un acontecer, contemplar además de constatar el manejo de las gradaciones del viento, así como el torrente además de la sombra de viento creando así un ensamble entre el terreno y el artefacto.
Ahora el desafío es más complicado, el terreno con que el que debería generarse un "ensamble" es mucho menos simple que el farellon. Ahora el lugar de emplazamiento es en el parque metropolitano de Santiago con el propósito de hacer un lugar de descanso y refresco para los caminantes y ciclistas que ascienden y descienden el cerro por su ladera poniente al borde del camino M. Mackenna - P.Bannen.Teniendo el artefacto con las espacialidades obtenidas en el ensayo no se debería "sobreponer" este en el lugar, sino que se debería comenzar con el perfil extrudido y así configurar espacialidades del artefacto para acoger actividades de programa “Posada de Refresco” (reposo, menesteres y ánimos de caminantes y ciclistas) que concuerden con las condiciones geométrico-espaciales, ambientales, topográficas y con las características del sitio de emplazamiento elegido, en si un ensamble ideal.
Para comenzar a hacer todo esto había que escoger el lugar, para escoger el lugar claramente había que visitar el cerro para así poder sentir la experiencia de estar en el cerro, observando cada detalle para así poder realizar un ensamble perfecto.
He subido el cerro ingresando por la estación de metro Baquedano y también por la estación Pedro de Valdivia. Cuando fui por la entrada de Pedro de Valdivia era un día nublado, y al llegar a la calle M.Mackenna se sentía un fuerte viento al ingresar a ella, de verdad era muy perceptible y lo que me llamó notablemente la atención era la vista panorámica de la ciudad, era una vista estupenda la verdad, no se veía algún paisaje ni nada, se veía la ciudad, pero al caminar y observar esta era algo realmente hermoso, me sentí realmente diminuto, sentía que estaba en una esfera y que todo lo que observaba iba girando conmigo, ya algo cansado con mis acompañantes decimos descansar y comer algo al lado de esta estupenda vista, se sentía el viento por lo que no era muy agradable para ccomer ahi, pero estábamos cansados en verdad ya que ninguno frecuenta hacer actividades deportivas, me di cuenta de la ausencia de arboles en este lugar, una ausencia notable si uno observa atentamente, además en ese momento pensé que era un buen lugar para emplazar porque este era un punto de referencia, una gran "pared" de piedras que de seguro toda la gente que frecuenta ir al Parque metropolitano de Santiago conoce, entonces me imaginaba a los visitantes conversar:
- ¿Viste el nuevo lugar de descanso que hay?
- No, ¿Donde queda?
- Es donde está esa pared de piedras.
- ¡Oh! Ya sé donde, allá voy.

Eso fue lo que imaginé al estar ahí en ese momento, ahora en mi segunda visita por mi suerte fue un día soleado e ingresé por la entrada de la estación de metro Baquedano, fue una experiencia muy distinta en verdad, por este lado no se sentía el gran torrente de viento de frente, lo que hacía sentir una experiencia distinta era que al estar muy cubierto entre arboles con su agradable sombra, al llegar a esta "pared" de piedras el sol llegaba de manera desagradable la verdad, porque al estar cansado, en este lugar el sol llegaba directamente y lo único que uno quiere es pasar rápidamente para así estar a la sombra y no tener calor, ignorando por completo la increíble vista que está al lado y menos aún querer sentarse ahí, entonces pensé que mi habitáculo quedaría perfecto en este lugar, además de buscar un lugar ausente de arboles, ya que no cortaría algún árbol del "pulmón verde" de Santiago mi habitáculo aportaría lo que se busca que aporte, un lugar de refresco, de descanso.
Recopilando todo esto el lugar estaba escogido y ahora hay que analizar el terreno más detallamente para generar el "ensamble".
- ¿Viste el nuevo lugar de descanso que hay?
- No, ¿Donde queda?
- Es donde está esa pared de piedras.
- ¡Oh! Ya sé donde, allá voy.

Eso fue lo que imaginé al estar ahí en ese momento, ahora en mi segunda visita por mi suerte fue un día soleado e ingresé por la entrada de la estación de metro Baquedano, fue una experiencia muy distinta en verdad, por este lado no se sentía el gran torrente de viento de frente, lo que hacía sentir una experiencia distinta era que al estar muy cubierto entre arboles con su agradable sombra, al llegar a esta "pared" de piedras el sol llegaba de manera desagradable la verdad, porque al estar cansado, en este lugar el sol llegaba directamente y lo único que uno quiere es pasar rápidamente para así estar a la sombra y no tener calor, ignorando por completo la increíble vista que está al lado y menos aún querer sentarse ahí, entonces pensé que mi habitáculo quedaría perfecto en este lugar, además de buscar un lugar ausente de arboles, ya que no cortaría algún árbol del "pulmón verde" de Santiago mi habitáculo aportaría lo que se busca que aporte, un lugar de refresco, de descanso.
Recopilando todo esto el lugar estaba escogido y ahora hay que analizar el terreno más detallamente para generar el "ensamble".



